El botón, con el mensaje ya escrito
Un enlace de WhatsApp puede llevar escrito el texto que te manda el huésped. Si te llega “Hola, consulto por el Apartamento Premium, del 10 al 13 de enero, dos adultos”, ya sabés qué contestar y no gastás tres mensajes en averiguarlo.
En el celular tiene que estar fijo y al alcance del pulgar; en la computadora puede ir al lado del formulario. Lo que no puede ser es un número escrito como texto que nadie puede tocar.
Las cinco respuestas que se repiten
El noventa por ciento de lo que escribís cada semana son las mismas cinco cosas. Guardalas una vez, en cada idioma en que trabajás, y pasás de escribir a elegir.
- Precio y disponibilidad para las fechas que preguntaron.
- Cómo se llega, y cuánto es desde el aeropuerto o la terminal.
- Qué incluye la estadía: desayuno, limpieza, equipo de playa, estacionamiento.
- Seña y cómo se paga.
- Cancelación y qué pasa si se pone a llover.

Contestá rápido, aunque sea para ganar una hora
La primera respuesta gana más reservas que el mejor precio. Si no podés contestar bien en el momento, contestá igual: “Estoy viendo esas fechas, en una hora te mando el total”. Eso mantiene la conversación de tu lado.
Un saludo automático fuera de hora ayuda, siempre que diga a qué hora sí contestás. Lo que pierde al huésped es el silencio.
Qué dejar por escrito
Antes de la seña, mandá un mensaje con todo: fechas, personas, total, qué incluye, la seña y hasta cuándo se paga. Después repetilo en un mail con la dirección y un teléfono. WhatsApp es donde se acuerda; el mail es el comprobante.

Qué medir
Tres números, una vez por mes: cuántas consultas entran, cuántas terminan en reserva y cuánto tarda tu primera respuesta. Si lo último pasa de dos horas en temporada alta, ahí se está yendo la plata.
Lo que no conviene hacer por WhatsApp
No pidas números de tarjeta ni fotos de documentos por el chat: mandá un link de pago o los datos de la transferencia. No confirmes sin mirar el calendario, porque una reserva doble te cuesta una reseña. Y no dejes la conversación abierta: “quedo atento” no es una respuesta, es una consulta que se enfría.
- Nada de números de tarjeta ni fotos de documentos en el chat.
- Confirmá recién después de mirar el calendario.
- Cerrá cada conversación con un paso concreto y una fecha.
