Lo que se paga no es el diseño
El dibujo es la parte que se ve. Abajo están la estructura (qué páginas hay y en qué orden), el contenido, las fotos y el video, los idiomas, el calendario o el motor de reservas, la velocidad en el celular, el trabajo de buscadores y el hosting.
- Estructura y contenido: qué dice cada página y quién la escribe.
- Fotos y video: la diferencia más grande entre una web cara y una barata.
- Calendario, precios y pedidos: donde pasa la reserva de verdad.
- Idiomas: cada uno multiplica textos, formularios y mails.
- Velocidad y buscadores: lo que decide si alguien la ve.
Lo que encarece de verdad
Producir el contenido que todavía no tenés (una sesión de fotos, un vuelo de dron, los textos de treinta habitaciones), un motor de reservas con pago online, la integración con tu PMS o channel manager, un catálogo de cientos de fichas, y cada idioma extra una vez que contás los formularios, los mails y el calendario.

Lo que podés dejar para después
El pago online, el blog, el panel de gestión, la lista completa de idiomas. Una web que muestra disponibilidad y contesta rápido gana contra una perfecta que llega la temporada que viene. Empezá por lo que toma la reserva y sumá el resto con la plata que entra.
En cuántas reservas se paga sola
Tomá un hotel con veinte reservas directas por mes a 150 dólares la noche. Lo que se ahorra de comisión al 15 % son unos 450 dólares por mes: una web de 2.500 dólares se paga en unos seis meses y de ahí en adelante es margen.
En una casa que se alquila por semana la cuenta es más corta: dos o tres reservas directas por temporada suelen cubrir la web entera.

Qué preguntar antes de firmar
De quién son el dominio, el hosting y el código. Qué pasa si cambiás de proveedor. Cuánto tarda y de qué depende la fecha. Qué incluye el mantenimiento y cuánto cuesta por año. Si miden la velocidad en el celular. Y si vas a poder cambiar textos y fotos vos mismo.
- Pedí ver dos webs que hayan hecho, en vivo y en tu celular.
- Pedí un presupuesto cerrado con qué entra y qué no.
- Preguntá quién escribe los textos: es el trabajo que todos olvidan y el que atrasa todo.
