Qué cambia cuando la reserva entra directo
La comisión no es la única diferencia. Cuando la reserva entra por tu web tenés el mail y el teléfono del huésped, podés ofrecerle lo que quieras (noches sueltas, late check-out, el traslado desde el aeropuerto) y no estás al lado de otras veinte casas en la misma pantalla.
La comisión igual pesa. Booking suele cobrar entre 15 % y 18 %, y en Airbnb la parte del anfitrión va de 3 % a 16 % según el esquema, con el huésped pagando un cargo arriba. En una temporada de treinta noches a 200 dólares, son entre 900 y 1.000 dólares por casa.
Tu web tiene que contestar tres preguntas
Cuándo está libre, cuánto sale y cómo reservo. Si falta alguna, el visitante vuelve al portal, donde las tres están a la vista.
- Disponibilidad: un calendario que se lea sin escribir un mail.
- Precio: la tarifa por temporada, aunque sea un “desde”.
- Pedido: un formulario corto con fechas y personas, y WhatsApp al lado.
El precio directo tiene que convenir
Revisá tu contrato antes de publicar un precio menor que el del portal: muchos lo limitan. Lo que casi siempre podés hacer es dar valor: una noche extra en estadías largas, el traslado, la limpieza incluida, el check-out tarde. El huésped compara el total, no la tarifa suelta.
Contestá rápido y cobrá una seña
La reserva directa se gana en las primeras horas. El que escribe a tres casas reserva con el que contesta primero y suena humano. Respondé en menos de una hora, con el precio de esas fechas, qué incluye y cómo se confirma.
Pedí una seña del 30 % por transferencia o link de pago y mandá un mail de confirmación con la dirección, el horario de llegada y un teléfono. Eso es lo que convierte una consulta en reserva.
El huésped que ya vino es el más barato
Guardá los contactos. Antes de la temporada escribiles a los que se quedaron y ofreceles sus fechas primero: ya conocen la casa, no piden descuento y traen amigos. Después de cada estadía, pediles una reseña en tu web y en el portal que los trajo.
Así funciona la web que le hicimos a Ammos Beach Villa: el calendario y el precio están en la página, y el pedido llega directo al dueño.
