Los primeros diez segundos
El visitante llega sin saber nada. En diez segundos tiene que ver el nombre, dónde está el hotel, cómo se ve y por dónde consultar fechas. Si tiene que scrollear para enterarse en qué balneario estás, ya volvió a los resultados de búsqueda.
Las doce
- Un calendario de disponibilidad, al día.
- Una tarifa visible, aunque sea un “desde” por temporada.
- Un botón de reservar en todas las páginas, siempre en el mismo lugar.
- Fotos reales y recientes de las habitaciones que se alquilan.
- Una página por tipo de habitación, con metros, camas y qué incluye.
- Qué incluye la estadía: desayuno, piscina, estacionamiento, gimnasio, playa.
- Ubicación con mapa y distancias reales (playa, centro, aeropuerto).
- Políticas claras: horarios de entrada y salida, cancelación, niños, mascotas.
- Reseñas propias, con nombre y fecha.
- Contacto directo: WhatsApp y un teléfono que llame con un toque.
- Los idiomas que hablan tus huéspedes.
- Velocidad en el celular con datos móviles, no con el wifi de recepción.
Los errores que más cuestan
Un PDF de tarifas en vez del precio en la página. Un motor de reservas que tira al huésped a otro dominio con otra cara. Fotos de stock de una playa que no es la tuya. Un teléfono escrito como texto suelto. Un carrusel que se mueve solo y tapa la oferta.
El más común: la web anda bien en la computadora y es inusable en el celular, que es donde está tres cuartos del tráfico.
Cómo probarla en cinco minutos
Abrí tu web en el celular, con datos móviles y lejos del hotel. Buscá el precio de un fin de semana de temporada alta y mandá un pedido de reserva. Cronometralo. Si te lleva más de dos minutos o tenés que escribir un mail, la web le está pasando trabajo a tu competencia.
Eso es lo que rehicimos en Portobello Suites: fechas, habitaciones disponibles con su total y el pedido, sin salir del sitio.
Antes de cada temporada
La mitad de lo que envejece en la web de un hotel envejece por fecha: las tarifas, las noches mínimas, la política de cancelación, las fotos de una piscina que ya se rehízo, el cartel de “novedad de este año”. Ponete un recordatorio dos meses antes de la temporada y repasala en una hora.
- Actualizá tarifas y noches mínimas, y cruzá el calendario con tu PMS.
- Cambiá las fotos de lo que reformaste y borrá las de lo que ya no existe.
- Volvé a leer las políticas: horarios de llegada, cancelación, señas.
- Mandate a vos mismo un pedido de reserva y cronometrá tu respuesta.
